El agujero interior al que se va a referir este escrito es un agujero en el tiempo. Un agujero en el que hoy nos adentramos para saber un poco más. Porque hay cosas inolvidables, épicas, que dejan a hechos no menos importantes, pero si corriendo con desventaja debido a quedar atrás en el tiempo, en un lugar de reparto. Y por eso hoy sacamos del agujero interior a un equipo nacional que disputo una Copa del Mundo haciendo un papel dignísimo, siendo la primera selección de su continente a acceder a Octavos de Final, venciendo sin miedos como primero de su grupo, incluso cuando en el mismo convivió y enfrento a un par de conjuntos que lo triplicaban en historia dentro de las canchas de fútbol. Hoy intentamos homenajear a la Selección de Marruecos que actuó en México 1986.

Marruecos llegaba a Centroamérica sin mucho roce en el fútbol. Es cierto que tenía el antecedente de una participación en Mundiales, en el año 1970, justamente en tierras mexicanas, pero eso tristemente era poco comparado con lo que se venía. Tenía en su grupo a Inglaterra, Portugal y Polonia. (Que venía de un tercer lugar en España 82′). Lo cierto era que un 3 a 1 global ante Libia un 18 de Octubre de 1985 lo catapulto a una nueva participación en la máxima competición dentro del fútbol. El debut debía ser un 2 de Julio en Monterrey.
Teniendo en el banco de suplentes al entrenador brasileño José Faria, y basado en el juego de su 10, Mohamed Timoumi (jugaba en la liga marroquí, tras el Mundial pasaría por las ligas española y belga), la lucha y el arranque de su lateral derecho Mustapha El Byaz y teniendo en su escuadra, como capitán, a uno de los mejores arqueros de la historia del fútbol africano, Baddou Ezaki (también nombrado como Ezaki o Zaki), finalizo su encuentro empatando en cero ante los polacos en su debut, dejando una buena imagen a pesar de la igualdad. Tenía un juego en el mediocampo y ofensiva bastante destacable, le faltaba un tanto de definición. En su segundo partido enfrento al cuco del grupo, Inglaterra. No encontró el gol pero tampoco se los hicieron. Inglaterra no llegó a dominar totalmente, sin embargo tuvo una mayor cantidad de chances, pero se toparon con un Zaki que fue una verdadera muralla. Dependían de ellos mismos si querían clasificar a octavos. Adelante tenían a Portugal, que venían de vencer por la mínima ante los ingleses y perder por el mismo resultado ante el conjunto polaco. Y, también ellos, tenían en el partido que se avecinaba la chance bajo su ala de clasificar a la siguiente fase. Quedaba todo a definirse.

La imagen que ilustra el festejo del primer gol, la cual ocupa un enorme lugar en la historia del fútbol de Marruecos
Un joven de 24 años llamado Abderrazak Khairi, Aby para los amigos (?), saltaría a la fama gracias a recuperar una pelota clave en el sector defensivo portugués gracias a un mal pase que derivaría en su botín, para concretar un tiro al arco que se le colaría por el palo izquierdo al guardavalla Damas. dejando así a Marruecos con una ventaja que valía oro. Solo siete minutos después aparece nuevamente Khairi, dando aterrizaje a un centro perfecto desde la derecha del área de Portugal con su botín, cruzando una de sus piernas para colocar un doblete que dejaba a su equipo prácticamente depositado en octavos. Y ya en el segundo tiempo, uno de los más experimentados del plantel, el delantero Krimou, romperredes del Le Havre francés en ese entonces, puso cifras de goleada. A diez minutos del final descontó Diamantino para Portugal, pero poco importó. Marruecos ganaba 3 a 1 y se convertía en la primer selección de África en superar la fase de grupos. Y como si es o fuera poco, terminaba como puntera de un grupo que tranquilamente podía ser clasificado como el más complicado del Mundial de México 1986, relegando a Inglaterral segundo puesto y a Portugal… al último.
Lo que venía no era nada fácil. Alemania Federal, relegada a un segundo lugar gracias a Dinamarca, era el rival a enfrentar para buscar el pase a Cuartos. En un partido que no tuvo vencedor sino hasta los últimos minutos, Marruecos murió de pie. Zaki tapo pelotas increíbles, y los alemanes solo pudieron quebrar aquella valla a tres minutos del final. Un tiro libre de ratonera de Lothar Matthaus, ayudado gracias a un pique a pocos metros del arco rival, hicieron que los europeos pasaran a la siguiente ronda. Pero cabe destacar algo. Aquella selección a la que Marruecos mantuvo durante casi un partido entero sin lograr embocar la redonda en su arco, sería luego finalista, eliminado al México de Milutinovic, a la Francia de Michel y perdiendo en la final ante la Argentina de Maradona y Bilardo. Queda en la memoria de todos estos momentos de aquel encuentro entre marroquíes y alemanes:
Así finaliza este escrito. Si en al menos uno de los lectores logramos dar a conocer a este equipo que nutrió a nuestro fútbol, y sigue dando luces de esperanzas a aquellos que dan sus primeros pasos en este deporte, todo valió la pena.
