
Farías ya ganó la pelota ante Schiavi y pica la pelota ante Agustín Orión, arquero xeneize de buzo gris, ante la mirada de todo un país. El final ya lo saben.
Quizá irrepetible. Quizá esas cosas que le vamos a contar a nuestros nietos con los ojos vidriosos. Quizá cuando veamos 11 de Marzo en el 2013, 2014, 2015… significará algo para un gran, enorme, grupo de personas. Es un recuerdo de 90 minutos eternos, con festejos, con insultos, con recuerdos, con alegría, con desesperación… pero con una euforia final incontenible. Capaz ese es el sentido de la vida. El gritar, desesperarse y llorar, para luego triunfar y que esa energía positiva te invada, mayor aún cuando lo sucedido fue contra todos los pronósticos.
Lo que sucedido en La Bombonera el último Domingo fue fantástico. Si leyeron en un zócalo de noticias Boca- 4 Independiente- 5, deben haber pensado que era un error. Esos son resultados de partidos de Play Station, de tandas de penales, de un metegol. No hay que culparse. Yo también tengo esa teoría de que el fútbol no puede tener esa cantidad de goles. El tropezón que sufren las diversas ligas que podemos presenciar, mostrando un nivel bajo en su juego, hace que nos acostumbremos a los 0-0, 1-0, 1-1…. Que haya un 5 a 4 en un clásico tiene que ser ciencia ficción.
Yo capaz no vuelva a vivir algo así. Y soy joven. Simplemente quizá sea irrepetible. ¿Cómo explicar lo que paso? Nosotros vemos a una chica bonita. Le queremos ir a hablar y… los nervios y el miedo nos paralizan. Pero al otro día… ¡No puede ser! La chica se te acerca, te saluda, y te invita al cine. Son esas cosas que soñas y nunca pasa. ¡Pero pasó! ¡Paso en el fútbol!
Boca-4 Independiente- 5 será por muchos años el combustible al nunca darse por vencido, al luchar por los sueños, a jugar hasta el final. Gracias por tanto.
Teby Chiacchio
